PRIMERA VEZ (PRIMERA PARTE)

PRIMERA VEZ (PRIMERA PARTE)
yo tenía 28 años y si había tenido algún rollete Como veréis en mis foto soy un chico delgado y en mi, además no soy guapo, tengo una personalidad tímido y en mi juventud tenia muchos complejos. En la época que relato esta historia pero nada serio.

Era un finde como otro cualquiera y solo pensaba en pasármelo bien con mis amigos y disfrutar de la noche.

Era verano estaba en Tarifa un pueblo pequeño, pero en verano el pueblo esta lleno de extranjeros y chicas guapas. Pero aquella noche mis ojos no se quedaron hipnotizados con el cuerpo de alguna chica guapa, esbelta, de labios
carnosos y pechos insinuantes, sino por el contrario me hipnotizo una mujer madura, era rellenita, con unos pantalones vaqueros que le marcaban todo su culo, una camiseta ajustada con un gran escote por el que se podía ver sus enormes pechos, eso era lo que me había hipnotizado sus enormes pechos.

No podía dejar de mirarlos, me imaginaba jugando con ellos, acariciándolos suavemente, mientras los besaba con dulzura…

En ese momento escucho una voz.

– Hey despierta estas dormido.

Era mi amigo que se había percatado de la situación. En esa fracción de segundo desperté de mi sueño, subí mi la mirada de esos pechos hacia la cara de la mujer.

Era una mujer algo mayor que yo, con el pelo largo, ondulado y de color negro azabache. La cara regordita, de ojos grandes y mirada intensa y labios carnosos.

Nuestras miradas se entrecruzaron, ella me sonrió y yo me morí de la vergüenza. La mujer en cuestión se había dado cuenta de que me quede hipnotizado mirando sus tetas. Yo le sonreí y colorado como un tomate agache la cabeza y me puse a hablar con mi amigo.

A la media hora nos fuimos de aquel pub, pero durante toda a noche no pude olvidarme de aquella mujer o mejor dicho de sus tetas.

A ultima hora de la noche mis amigos y yo nos dirijamos a la discoteca. La verdad es que no estaba muy llena, pedimos unas copas y nos fuimos a la pista de baile. Estábamos bailando en la pista cuando mi amigo se acerca a mi y me dice:

– Mira ahí esta la tetona.

Me volví y no me lo podía creer estaba allí , delante mía, bailando, moviendo todo su cuerpo regordete, con sus pechos saltando de arriba hacia abajo y su culo enorme moviéndose de lado a lado.

Se puso a bailar a dos metros de mi, no me lo podía creer moviendo sus carnes y moviendo sus pechos, yo me puse a cien, no paraba de imaginar a esas enormes tetas encima de mi cara botando arriba y abajo delante de mi.

Mi amigo se acerco a mi y me dijo:

– Te pone la madurita. Espera te voy a echar una mano.

Mi amigo me conocía y sabia que por mi timidez yo no me iba acercar a esa mujer, asín que se acerco el y se puso a hablar con ella y a bailar. Lo primero que se me paso por la cabeza fue matar a mi amigo, je, je. Me moría de la vergüenza. No me lo podía creer, mi amigo me estaba allanando el terreno.

A los cinco minutos se acerca con la mujer y me la presenta, se llama Mari. Ella se pone a bailar conmigo, yo muerto de la vergüenza no se que hacer. María se acerca a mi, me dice algo al oído y no la entiendo, asín que le digo de ir a un
sitio mas tranquilo para hablar, ella dice que si.

Estamos los dos tranquilos en un lugar de la discoteca sin tanto ruido hablando y al cabo de un rato nuestras miradas se calva, se hace el silencio, yo me acerco a ella para besar sus labios carnosos, Mari me esquiva y me dice:

– Todos los hombres sois iguales.

Acto seguido me disculpo y le digo que no era mi intención ofenderte. Me muero de vergüenza, me sonrojo y en ese momento quiero que me trague la tierra. En ese momento siento sus dedos en mi barbilla, me levanta la cabeza, me dice mírame, yo la miro, tiene una sonrisa picarona en la boca y me dice:

– Besame tonto.

Empece a besar esos labios carnosos, entrelazando mi lengua con la suya, mientras mis manos recorren todo su cuerpo, empece por su cintura carnosa, subiendo lentamente y tímidamente subiendo hacia sus pechos, unos pechos tan grandes que no me caven en las manos. Los acaricio suavemente por encima de la ropa, mientras sigo besándola apasionadamente,
termino el beso con mordiscos en sus labios y ella suspira.

Nos miramos y me dice:

– No pares.

Seguí besando el cuello, la oreja, mientras ella se estremece en la oscuridad de la discoteca.

Seguí besandola y acariciando los pechos por encima de la ropa, mientras yo notaba sus pezones grandes, duros como roca, eso me escita mas, me pone la polla dura. Ella me agarra la espalda y me a me aprieta contra su cuerpo. Estamos excitados.

Le recorro el cuello beso a beso, mis manos le agarran su enorme culo, mientras Mari me agarra de la espalda y me aprieta mas contra ella, mi polla erecta roza con su entra pierna, mi pecho roza con el suyo, mis labios recorren su cuello y su voz excitada dice:

– Sigue, sigue, no pares.

Estamos super excitados, mi mano intenta llegar a su coño pero su mano para la mía y me dice:

– Aquí no.

Seguí besándola, escuchado sus gemidos tapados por mi besos. Cuando de pronto… Se hizo la luz, la discoteca iba a cerrar. Paramos de besarnos, me maldije y como si nada nos miramos. Yo le dije:

– Nos vamos fuera. Ella dijo si.

En la salida le pregunte que quiere hacer, ella me dice que no sabe. A lo que yo muy cortes le digo te acompaño donde quieras y si quieres otro día nos vemos. Mari me dedica una sonrisa y me dice:

– Hasta las seis de la tarde no tengo nada que hacer, asín que si quieres hasta entoces podemos estar juntos.

Le pregunte:

– Vamos a un hotel. Si me respondió ella.

Eran las ocho de la mañana, entramos en nuestra habitación del hotel, cerré la puerta me volví y la tenia al lado mio mirándome.

Me acerque a ella, empezamos a besarnos apasionadamente, nuestras lenguas se fundían juntas, mientras nuestros cuerpos fusionaban, ardían sus pezones , los notaba cada vez mas duros por encima de la ropa y mi pene cada vez mas duro entre sus piernas.

Yo tapaba sus gemidos con mis besos, ´mientras mi mano recorren su coño por encima por encima de la ropa. Llevamos un buen rato de pie con la ropa puesta, cuando ella me dice:

-Espera, quítate la ropa.

Ella empezó a a quitase la ropa y me quede con la boca abierta al ver al descubierto esas enormes tetas. Se me escapo una exclamación sin poder evitarlo. Dije:

– Joder

Mari me mira y me sonríe. Yo hice lo propio me quite la ropa. Los dos completamente desnudos. Me voy acercando a ella y voy a besarla cuando me para y me dice:

– Para yo no hago guarradas.

– Vale, le dije yo, con una sonrisa en la boca.

Volvimos a besarnos, allí de pie, en el pasillo de la habitación, ella se apoyo contra la pared y comencé a pesarla , la cogí de la cintura, sintiendo sus enormes pezones sobre mi pecho y su coño peludo sobre mi polla.

Sus gemidos empezaron a invadir la habitación´mientra yo le beso el cuello, mi mano intentan abarcar toda su teta pero son enormes, las acaricio y pellizco sus pezones, mientras ella me dice:

– No paressss.

Empiezo a descender mis dedos por la barriga hasta llegar a su coño peludo. Esta mojado, empiezo a acariciarlo suavemente, hasta separar sus labios y encontrar su clítoris excitado y húmedo, empece acariciarlo con las yemas de los dedos, mientras muerdo su lengua suavemente para excitarla mas.

Ella solo puede decir:

siiii, siiii, no paresssss.

Estuve un buen rato jugando con su clítoris y con los labios de su coño, hasta que estuvo muy mojada, en ese momento metí uno de mis dedos dentro de su coño suavemente, mientras me besa y me coge con una de sus manos mi cabeza.

Tiene un gran coño, húmedo y jugoso. Seguí hundiendo mi dedo suavemente hasta que Mari me coge del brazo y me dice:

– Dame mas.

Empece a aumentar el ritmo de mi brazo , mientras ella jadear. Ella para de besarme y me dice al oído COMETELAS.

En ese momento a lamer sus enormes pezones y a mordisquearlos, mientras que con una mano le acaricio la otra teta y con mi otra mano hundido en su coño húmedo.

Sus jadeos son mas intensos, su cuerpo sudoroso, su respiración mas rápida, su coño mas húmedo. Mari no para de acariciarme la espalda y con la otra mi pelo.

Sus jadeos se vuelven mas intensos, su mano coge mi brazo y con voz jadeante me dice:

– Masss… masss… no, paressss….

Mi brazo se mueve mas rápido para que mi dedo entre y salga mas rápido de su coño, para darle mas placer.

Mi mano esta empapada de su jugo, unas de sus manos esta en mi brazo apretándome para que no pare y la otra mano me presiona la cabeza la cabeza para que no pare de comerle las tetas.

La habitación se invade de su voz diciendo:

– Siiii… siiiii…. ahhhhhh…..

Su flujo me empapa la mano llegando a manchar el suelo, ´sus músculos se contraen, su cuerpo se estremece y su manos me empujan fuertemente contra sus pechos.

Mari esta agotada, me suelta el brazo y la cabeza, yo la miro, esta exhausta, me besa, y sin aliento y empapada de sudor y flujo vaginal me dice:

-Vamos a la cama.

Yo le digo que si.

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